
El peso de los propios errores
Derrota del Grupo Marsol en casa frente al ADBA Avilés, que aprovechó el poco acierto onubense en sus tiros de campo para ganar · La ala-pívot Ana Alonso no acabó el partido por un esguince de tobillo.
El Grupo Marsol sufrió ayer una derrota en su regreso al Andrés Estrada víctima de sus propios errores. Su rival de turno, el ADBA Avilés, superó a las onubenses bajo los aros durante los dos primeros cuartos, y supo rentabilizar tras el descanso el pobre acierto local en los tiros de campo, lo que acabó decantando el choque a su favor.Sólo cedió siete puntos el cuadro onubense en su derrota, pero lo cierto es que tuvo que ir a remolque en la mayor parte del encuentro, en el que nunca llegó a encontrar su sitio.Cierto es que en la primera mitad le pesó la ausencia durante muchos minutos de la pívot estadounidense Melissa D'Amico, que se tuvo que reservar tras cargarse de personales a las primeras de cambio. Y no le vino mal al conjunto asturiano, porque pudo dominar a las onubenses con numerosos rebotes ofensivos que facilitaron su supervivencia en el juego, por encima de los fallos en sus tiros, que también le afectaron.De hecho, ambos equipos no pudieron ofrecer un buen espectáculo durante los dos primeros cuartos, lo que dejó el marcador al descanso en un pobre 31-35, más por demérito de sus respectivos ataques que por el trabajo de sus defensas.Lo peor fue que durante el tercer cuarto, el ADBA Avilés sí mejoró sus porcentajes de tiro y cobró más ventaja en el marcador, mientras el cuadro onubense seguía fallando canastas en acciones sencillas, muchas de ellas en bandejas o bajo el aro desde el poste alto.El Grupo Marsol se mantenía en liza gracias a las aportaciones de Eva Lozano desde el perímetro, donde fue la única jugadora del conjunto local que fue capaz de anotar lanzamientos triples.Siete logró Lozano, que le llevaron hasta los 32 puntos, máxima anotación del partido, aunque con unos porcentajes pobrísimos en tiros de dos puntos (2/12), reflejo de un mal que contagió ayer a todo el Grupo Marsol.Lo peor para el conjunto onubense, sin embargo, no fue su incapacidad de dar la vuelta en el último cuarto, sino la lesión de Ana Alonso cuando apenas se llevaban tres minutos del último tramo del encuentro. Un intento de canasta bajo el aro le llevó a pisar el pie de una rival, lo que le provocó una torcedura de tobillo que hizo temer lo peor. Por ahora, un esguince fuerte que necesitará de muchos cuidados los próximos días.
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